Último día en Mbanza Ngungu dedicado a la adquisición de datos y la organización del material.
Mañana nos espera un largo y problemático regreso a Kinshasa, desde donde partiremos por la tarde hacia Italia vía Estambul.

El resultado de la expedición es sin duda positivo. Además de la documentación videofotográfica de las principales cavidades, realizada en el marco del proyecto GeoRes4Dev, que nos involucró en la primera parte de la expedición, en los dos últimos días disponibles exploramos uno de los nuevos sectores identificados en el sistema Ngovo-Ngungi el año pasado.

Tras ascender el pozo de una cascada en la sección de conexión entre las dos cavidades, entramos en dos nuevos ramales.
Siguiendo el curso ascendente activo que alimenta la cascada, tras unos cientos de metros de túneles y salas de derrumbe, llegamos a un laminador de baja inundabilidad. A través de un sendero fósil río abajo, descendimos por una serie de pozos y seguimos un meandro fósil hasta un pozo con vistas a un lago alimentado por una cascada lateral.

En total, hemos detectado más de 700 metros de nuevos entornos, lo que abre numerosas posibilidades para futuras exploraciones en este sistema subterráneo, que en los últimos años se ha convertido en uno de los más grandes del África continental.

Las posibilidades exploratorias de esta zona son considerables y sus sistemas subterráneos presentan peculiaridades morfológicas y geológicas que merecerían un estudio en profundidad.
La expedición se lleva a cabo bajo el patrocinio de la Sociedad Espeleológica Italiana ETS y con el apoyo de Ferrino Amphibious Gaibana Bee1 Vigea Fenix










